Este año ya casi termina. Abrimos el quiosco y con esfuerzo se ha hecho notar entre los alumnos. Leí muchos libros, entre los que recomiendo a Séneca sobre todo De La Providencia. Un libro difícil fue el Bhagavad Gita que todavía me sigue dando vueltas. Escuché 77 mil minutos. Casi que todos la música de la casa. Algunos documentales de presidentes anteriores que conseguí en librerías. Vinilos nuevos y viejos. Muy poco streaming, aunque ya me dijeron de algunas cosas interesantes.
El país es todavía un tema. Seguimos con eso después de seguir mientras seguimos y seguiremos mientras no se siga como se debe y así hasta que no se siga con lo que no hay que seguir.
El carro tiene el motor estropeado. Justamente hace un año por estas fechas tuve otro tipo de percance y resta al presupuesto.
Este blog comenzó con unas entradas en el 2024 que trataban sobre desde lo más pequeño que es una acción hasta ciclos y procesos que son más grandes que un simple hacer. Como somos humanos todo está cargado de símbolo y significancia. Incluso en nuestra ignorancia dejamos un gran sentido en cada decisión. Y es que es eso. Siempre decidimos. Comenzaba ese año y veía entre mis diarios y libros publicados que llevaba un cierto estilo de vida o una fuerte inclinación a ciertas cosas como también unas grandes hazañas o unos grandes momentos que tenían relevancia.
Cómico es que uno para detenerse tiene que perder el puesto. Para poder verse en caída tiene que ganarse el aire. Así fue cómo lo llevé en marcha. Claro que eso es parte de la vida, por lo que fue natural. Me di cuenta de muchas cosas y todavía cuando estoy desocupado entro en mi página web y me intereso más por el recorrido que he llevado.
Eso no quita que en la actualidad sino fuera porque estoy de vacaciones no tuviese esta instrospección.

En recuento lo que me ayudó a dejar de ver que las cosas que pasaron solo darán de qué hablar es si uno aprende de ellas. Yo quería aprender. Aprender si es que eso es vivir. Desde pequeño las enseñanzas han sido nuestra base. Siempre hemos estado en contacto con métodos para ser mejores personas. Uno es mejor porque tiene un corazón para eso.
En fin que me llené de memorias, de ideas, de casualidades, de obras y de mucho entusiasmo.
Se dio el Diplomado. Del cual ya tengo el diploma. Se dieron Ferias del Libro. Todo eso también se dio este año. Y en ambos los percances al final son solo motivaciones y un recordatorio de tener cada vez más paciencia y flexibilidad sin perder foco o atención a lo ya manifestado.
El tema de ser quien eres por que así lo necesitas en ese momento sigue vigente.
Los aspectos de la vida a lo mejor no han cambiado mucho. Pero eso es solo en mí. Porque son tan amplios que toman toda una vida.

Lo ideal es que se pueda mantener una vez logrado, pero eso es solo si continuar no es mejorar. Las cosas que uno ha vivido, como también los privilegios y las bondades, no pueden ser sino agradecidas. Con esto digo que retribuir no toma ser tan rebuscado. La palabra amigable, el buen gesto, la buena acción es parte de un gran todo que se da en la vida.
La personalidad de uno es verdad que tiene una realidad en la vida, pero no en la de todos. La personalidad de uno es solo un reflejo de unos ideales, de unos hechos y de un colectivo que la mantiene.

Las citas con el doctor van bien. La caridad toca la puerta y a veces se puede. La enseñanza tiene su repercusión. El trabajo da frutos si es constante. Las amistades forman momentos únicos. La familia lo es todo. Lo material tiene cabida cuando se logra. La salud importa.
¡Ya Sultana propuso las próximas publicaciones así que estén pendientes!

Seguiré en esta senda que por ahora tengo mientras disfruto de cada instante.
Pd. Tengan Feliz Navidad, no se pierdan y den la mejor versión siempre.
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